La vida como tragedia: dignidad en tiempos de superficialidad
La vida como tragedia; la tragedia como vida.
Una contradicción que define nuestra existencia.
Asumir con valentía esa contradicción, junto al ejercicio espiritual, parece ser la única manera medianamente posible de tolerar y aliviar el alma en este camino que llamamos vida. Nos acompañarán siempre las tristezas y las alegrías; de ellas nacerán satisfacciones y tragedias como frutos inevitables.
Ante esta certeza surge la forzada pregunta: ¿qué sentido tiene la vida?
Una respuesta que nadie posee y que cada quien deberá descubrir dentro de un contexto donde lo que controlamos es poco y donde una voluntad superior, llámese destino, providencia o simple azar, parece tener la última palabra.
Aquí es donde debemos ser valientes e inteligentes: aceptar, con verdadero amor incondicional, lo inevitable. ¿Cómo no ha de ser pesada la vida si nacemos ya condenados a morir?
Shakespeare lo formuló con crudeza eterna:
“Ser o no ser, esa es la cuestión.
¿Cuál es más digna acción del ánimo: sufrir los golpes de........
