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Venezuela bondadosa: El país que lo tiene todo… excepto una política energética de Estado

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22.07.2026

Hay países que construyen su prosperidad a partir de una sola ventaja competitiva. Otros pasan décadas buscando una fuente de energía que les permita impulsar su desarrollo industrial y mejorar la calidad de vida de su población.

Venezuela pertenece a una categoría muy distinta. La naturaleza le concedió prácticamente todas las fuentes energéticas estratégicas que hoy demanda el mundo. Su ubicación geográfica privilegiada, al norte de Suramérica, frente al mar Caribe y conectada con la Amazonía y la cuenca del Orinoco, le otorgó una combinación de recursos difícilmente comparable con cualquier otra nación.

Posee las mayores reservas certificadas de petróleo del planeta; enormes reservas de gas natural; uno de los sistemas hidroeléctricos más importantes del mundo gracias a las cuencas del Caroní y el Orinoco; algunas de las mayores radiaciones solares del continente; extensas zonas áridas ideales para parques fotovoltaicos; vientos permanentes y de excelente calidad en Falcón, Zulia, Nueva Esparta y Sucre, comparables con regiones donde hoy operan grandes parques eólicos; además de abundantes recursos minerales fundamentales para la transición energética global.

En pocas palabras, Venezuela dispone prácticamente de todas las fuentes necesarias para construir una de las matrices energéticas más diversificadas, resilientes y competitivas del planeta.

Y, sin embargo, atraviesa una de las peores crisis eléctricas de su historia.

La paradoja venezolana

Tener petróleo no garantiza combustible.

Tener ríos no garantiza electricidad.

Tener viento no garantiza energía eólica.

Tener sol brillando más de medio día diariamente no garantiza parques fotovoltaicos.

Tener recursos naturales tampoco garantiza desarrollo.

Decía en un escrito que leí hace días, es como poseer una despensa completamente llena y creer que, por ese simple hecho, la comida se cocinará sola.

Durante décadas se confundió riqueza natural con política energética.

Se creyó que la abundancia sustituía la planificación.

Que las reservas reemplazaban las inversiones.

Que la naturaleza podía compensar la ausencia de instituciones.

La realidad terminó demostrando exactamente lo contrario.

Los recursos permanecen bajo el suelo.

El desarrollo ocurre sobre........

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