El impacto catastrófico de El Niño en un SEN colapsado: 27 años de negligencia y la urgencia de un cambio estructural
¡Ya basta de pedirle sacrificio al pueblo venezolano! Es inaceptable pretender que la ciudadanía continúe pagando con su calidad de vida el costo de la incompetencia, la escasez de agua, el colapso de los servicios públicos y la inflación. Quienes han llevado a la nación a este abismo durante casi tres décadas deben asumir su responsabilidad, dar un paso al costado y permitir la convocatoria a elecciones nacionales para renovar la administración pública y el resto de los poder del estado venezolano. Solo con un nuevo marco institucional se promulgarán las leyes que restituyan la seguridad jurídica, la seguridad económica y la confianza que atraigan grandes inversiones, reactiven la economía y le devuelvan el futuro a la familia venezolana.
Las recientes declaraciones de Delcy Rodríguez pretendiendo escudarse tras la etiqueta del «Superniño» —luego de haber culpado en meses anteriores a los «rayos perpendiculares»— intentan desviar la atención de la verdadera tragedia. El fenómeno de El Niño es una realidad climática milenaria y severa, documentada por la ciencia desde el siglo XIX. Las agencias hidrometeorológicas internacionales proyectan una fase crítica, y el impacto sobre Venezuela puede ser verdaderamente catastrófico. El problema no es que el fenómeno exista, sino que encuentra a un Sistema Eléctrico Nacional (SEN) literalmente en el piso, desmantelado y sin capacidad de respuesta tras 27 años de irresponsabilidad, impericia y corrupción descarada.
De la vulnerabilidad al........
