Chupópteros y Derrotas Disfrazadas
“La eterna historia del mundo, amigo mío: unas monedas de oro siempre marcan la diferencia. El arte de la política está en saber a quién ofrecérselas”. Santiago Posteguillo
Ya importa menos si Manuel Adorni es inocente o culpable que el enorme costo que su permanencia en el cargo de Jefe de Gabinete de Ministros está acarreando a Javier Milei en su declarada lucha contra la corrupción. Muchos se preguntan si la irracional persistencia del Presidente en su defensa, por el contrario, obedece a la necesidad de utilizar al cuestionado funcionario como pararrayos preventivo en peores tormentas que, por debajo del radar de una sociedad adormecida por el Mundial de Fútbol, podrían generarse; un claro ejemplo son los oscuros tejes y manejes del Ministro de Justicia con los modos de selección y los pliegos de candidatos a jueces que, no olvidemos, implican cubrir las vacantes en nada menos que el 30% del Poder Judicial.
Lo absurdo es que el affaire Adorni opaca todas las buenas noticias económicas que se suceden sin solución de continuidad: una enorme cantidad de proyectos de inversión en áreas claves que no se limitan a la energía y la minería, la mejoría en la calificación de la deuda soberana (“riesgo-país”), el retroceso de la inflación, la notable caída en los pavorosos porcentajes de pobreza infantil, el crecimiento permanente de las exportaciones agropecuarias e industriales y, sobre todo, los avances en la infraestructura necesaria para aprovechar este alineamiento favorable de los astros globales que se da para nuestro país en materia de alimentos, gas y........
