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De la renta petrolera al bolsillo: cómo convertir dólares en salarios y pensiones

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25.09.2026

Salarios, pensiones, dolarización y la conversión del bolívar

La renta petrolera puede convertirse en mejores salarios, pensiones y jubilaciones, pero no por el simple hecho de que entren más dólares.

Para que el ingreso externo llegue de manera sostenible al hogar debe atravesar una cadena institucional que incluye producción efectiva, recaudación transparente, presupuesto público, regla fiscal, sistema de pagos, política salarial y protección social. Si se salta esa cadena, los dólares terminan financiando gasto opaco, importaciones de corto plazo, subsidios discrecionales, deuda o fuga de capitales, mientras el trabajador sigue cobrando una moneda que pierde valor.

La pregunta correcta no es si Venezuela tendrá más dólares. Casi todos los ingresos externos —petróleo, gas, remesas, inversión, exportaciones y financiamiento— son y seguirán siendo en dólares. Entonces, la pregunta sería cómo convertir esa disponibilidad de divisas en capacidad de compra estable para el venezolano, sin usar el tipo de cambio como mecanismo de licuación de salarios, pensiones y depósitos.

La situación de partida

Venezuela ya funciona como una economía parcialmente dolarizada. El dólar sirve de referencia para precios, ahorros, alquileres, inventarios, bienes duraderos e inversiones. El bolívar mantiene curso legal, se usa intensivamente en pagos digitales, impuestos, servicios, buena parte de la nómina y transacciones de menor monto. El problema es que el sector público recauda y obtiene divisas, mientras una parte importante de los ciudadanos sigue recibiendo ingresos en bolívares que se deprecian.

El tipo de cambio oficial pasó de Bs 301,37 por dólar al inicio de 2026 a Bs 794,99 al cierre de agosto, y alcanzó Bs 830,41 el 11 de septiembre: una depreciación acumulada superior a 170% en menos de nueve meses. Y la brecha con el mercado paralelo volvió a ubicarse alrededor de 17% a 19% a comienzos de septiembre. Esto significa que, aun cuando el salario nominal aumente, puede perder valor real si los precios y la reposición se ajustan a una tasa más alta que la usada para pagar nóminas.

La liquidez monetaria total rondaba Bs 2,59 billones hacia fines de agosto, equivalente aproximadamente a USD 3.100–3.300 millones al tipo oficial de ese momento. Casi todo ese dinero es digital; el efectivo en bolívares representa una fracción pequeña. La aparente “baratura” de dolarizar no debe inducir a decisiones improvisadas: convertir el M2 no es solo canjear billetes; incluye depósitos, encajes bancarios, instrumentos del BCV, pasivos cuasifiscales y obligaciones que deben ser auditadas antes de fijar una tasa definitiva.

Los canales de transmisión

Para que el petróleo se convierta en bienestar no basta con vender barriles. Deben funcionar seis canales, en este orden.

El eslabón crítico es la regla fiscal. La renta petrolera debe dividirse en tres componentes:

Una parte para inversión productiva: electricidad, gas, agua, transporte, escuelas, hospitales, infraestructura y recuperación de activos.

Una parte para ahorro y estabilización: reservas líquidas que permitan sostener servicios e ingresos cuando el petróleo caiga o haya shocks externos.

Una parte para gasto social y remuneraciones: salarios públicos esenciales, pensiones, jubilaciones y transferencias directas focalizadas.

No todo dólar petrolero puede transformarse en salario.........

© Analítica