Y después de la “Vieja Guardia”, ¿qué?
Esta disertación buscará referir lo que esconde el tiempo. Porque, ¿cuántas verdades u omisiones, incluso falsedades, insolencias, exageraciones o quimeras, se ocultan en el tiempo? Acaso el término “la Vieja Guardia” ¿no retrata una época del siglo XX? Acaso, ¿no encierra recuerdos que dibujan momentos que no se repetirán? Y de repetirse, no serán iguales.
Sin embargo, “la Vieja Guardia” no dejará de simbolizar un contexto histórico del siglo XX para muchos que leen estas líneas. Pues la vivieron a plenitud y en extenso.
Tan acariciado término, suele referirse a vivencias de personas cuya amistad los conectó de manera singular en medio de parajes de la más célebre cotidianidad. De hecho, contemplar la “Vieja Guardia” desde los recuerdos, hace revivir momentos siniguales que, de no aludirlos tienden a quedarse viviendo en el pecho causando una aguda dolencia. Que ni siquiera, los avanzados medicamentos de estos nuevos tiempos, podrían calmar.
Evocar tan profundos recuerdos, es traer a colación situaciones vividas en instituciones educacionales o simples espacios que se permitieron el tiempo para debatir ideologías, hablar de tradiciones, valores o curules de poder. Lugares esos que sirvieron para contrariar, o sencillamente, para compartir afectos, coincidencias, motivaciones, razones,........
