El peso de un sueño
CAMAGÜEY.- Cuando decidí combinar estudio y empleo, muchas personas me dijeron que sería demasiado difícil. Entre ellas estaban mis propios padres, quienes,como cualquier familia, temían que el cansancio, las responsabilidades o la falta de tiempo terminaran alejándome de las aulas. Su preocupación era comprensible, pero la realidad me ha demostrado que, aunque el camino exige sacrificios, también es posible avanzar cuando existe compromiso con los sueños.
Llegué a Camagüey desde el municipio Colombia, en la provincia de Las Tunas, para comenzar este curso la carrera de Periodismo. Sin embargo, debido a la situación del combustible y al cierre temporal de la universidad para los estudiantes becados, decidí permanecer en la ciudad para continuar mis clases de una manera más estable.
Desde hace varios meses trabajo como dependienta en un restaurante. Mi jornada comienza al mediodía y termina a las diez de la noche. No siempre resulta sencillo combinar las responsabilidades laborales con las........
