El pastor mentiroso y el ministro imprevisor
El pastor mentiroso y el ministro imprevisor
Si a estos mensajes estratégicos que lanza el Gobierno pensando que con ellos sólo desacredita a la ministra Robles, aunque por el camino muestre las costuras de la política de seguridad nacional, le añadimos una gestión lenta, descoordinada y débil, el balance es obvio: lo mires por donde lo mires, un desastre
En menos de 72 horas desde el Gobierno se nos ha dicho: (I) que la ministra de Defensa miente, (II) que tanto la ministra de Defensa como el ministro del Interior dicen verdad y (III) que la ministra de Defensa anuncia tantas veces «que viene el lobo», que ya no se sabe cuándo pueda ser cierto. En definitiva, se intentó desacreditar a la ministra cuando ésta anunció que, gracias a la inteligencia generada por CIFAS y el CNI, se advirtió verbalmente a la Delegación del Gobierno del inminente riesgo de incursión masiva de extranjeros en nuestro territorio. Pero resultaba tan poco creíble la versión gubernamental hasta entonces sostenida de que la penetración de miles de marroquíes en Ceuta era un cisne negro de Taleb –eventos de alto impacto tan raros que son casi imposibles de anticipar–, y tan desproporcionado el cierre de filas contra la ministra, que el efecto fue el contrario, pocos creyeron al Gobierno. Tocaba, por tanto, cambiar la narrativa, y ahí es cuando se fraguó acudir a las fábulas de Esopo y el portavoz parlamentario del grupo socialista, Patxi López, dijo aquello de «las dos cosas son verdad» y el ministro del Interior remató con aquello de «había muchos informes (…) pero como los del año pasado». En definitiva, la ministra no es que mienta; pero sus servicios de inteligencia son tan alarmistas y anuncian con tanta........
