Cien años de 'Tirano Banderas'
Cien años de 'Tirano Banderas'
Un siglo después de la novela de don Ramón, las únicas tiranías represoras como tales que quedan en Iberoamérica, Cuba y Venezuela, se parecen mucho a esa Santa Fe de la fábula valleinclanesca
'Tirano Banderas' supuso una revolución radical en la narrativa hispánica de los años veinte del siglo pasado, inaugurando un subgénero especialmente fecundo en las letras iberoamericanas, la novela de dictador. Consagrada por Miguel Ángel Asturias en los años cuarenta, esta modalidad narrativa vivirá su esplendor en los años setenta del siglo pasado con las novelas de Roa Bastos, Carpentier, García Márquez o Uslar Pietri, para decaer en el fin de siglo hasta la publicación, a inicios del nuevo milenio, de 'La fiesta del Chivo' de Vargas Llosa.
Don Ramón hace gala en esta novela de su dominio exuberante del lenguaje, exhibiendo un manejo del español de América realmente portentoso, tan creativo como verosímil, con un estilo barroquista pero conciso para dotar al relato de un ritmo trepidante. Muestra aquí como en ninguna otra de sus obras aquellas «sabidurías de química fraseológica» que tanto admiraba Ortega en el escritor gallego. Las peculiaridades de la lengua de 'Tirano Banderas' disgustaron a la Real Academia Española quien, por boca de Emilio Cotarelo, su secretario perpetuo, la calificaba de extravagante, galicista y destructora del castellano. En realidad, se trata de una lengua artística creada por el escritor mediante americanismos, galleguismos y neologismos inventados a partir de lenguas amerindias como el quechua o el náhuatl.
La historia del Santos Banderas tuvo una gestación compleja, a lo largo de tres años en que........
