Instituciones bajo sospecha
Cuando un partido político consigue que su candidato sea investido presidente del Gobierno –o primer ministro, en la nomenclatura de otros países–, la tradición democrática dicta que la tarea de ese partido, del presidente y de su gobierno consiste en gestionar las instituciones del Estado. Lastimosamente, se ha extendido la doctrina de que la tarea no es gestionar, sino ocupar y beneficiarse de esas instituciones que, en rigor, son propiedad de todos los españoles, y no de quienes están al frente de ellas con carácter temporal y por decisión de esos mismos ciudadanos.
Una de las características propias de una nación con buena salud democrática es,........
