La inestabilidad se enquista en Cataluña
Hubo un momento en que algunos quisimos creer que Cataluña entraba por fin en una fase de normalización. La investidura del socialista Salvador Illa, respaldada por una mayoría heterogénea pero suficiente, alimentó la esperanza de un retorno a la política útil: menos estridente y más centrada en la gestión. La realidad, sin embargo, se impone de nuevo con crudeza. El fiasco de los presupuestos autonómicos confirma que la inestabilidad es un rasgo aún vigente.
Los comunes, pese a su inclinación a tensar la cuerda, acabaron comprometiendo su apoyo. El Govern no naufraga por discrepancias en partidas presupuestarias, sino por un punto concreto: la exigencia del IRPF. Durante semanas,........
