Un patrón que se repite
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Rusia, Venezuela e Irán parecen a simple vista, países sin muchas cosas en común. Sus historias, culturas y realidades geográficas son distintas. Sin embargo, cuando se observa con atención lo que viven hoy, emerge una lógica compartida: regímenes que se sostienen mediante el control, la represión y la concentración del poder, mientras la población carga con las consecuencias. No se trata solo de errores políticos aislados, sino de modelos de gobierno que priorizan la supervivencia del régimen por encima del bienestar ciudadano.
En los tres casos, el poder se encuentra en manos de unos pocos y se legitima a través de discursos que exigen sacrificios colectivos en nombre de la soberanía, la ideología o la seguridad nacional. En Rusia, un conflicto........
