Líbano
Visto de cerca, el Líbano es una luminosa anomalía del Medio Oriente: una geografía fértil, nutrida por ríos y montañas que hicieron habitable esa tierra y a sus gentes abiertas al intercambio comercial y al progreso. Muy ajenos del cliché del desierto. El legendario país, con su nieve, sus cedros sagrados, su multiculturalismo, su vínculo con Francia, sus universidades y el refinamiento y cosmopolitismo de Beirut, ha parido generaciones que migran a otros países del Medio Oriente menos dotados de capital humano, y también al resto del mundo. Durante décadas, cristianos, musulmanes y drusos compartieron un equilibrio imperfecto, pero funcional.
En los años ochenta hubo un punto de inflexión. En plena........
