La maldición china
Por el desayuno del viernes durante la consagración espiritual del nuevo presidente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, y a la Santísima Virgen, podemos ir viendo (e hirviendo) lo que será el almuerzo.
En el orden del día, alterado por este nuevo gobierno de la extrema coherencia, se incluyó sorpresivamente un punto de “invocación y alabanza”, un acto presidido por un obispo (casualmente el mismo que ha sido acusado de abuso sexual de menores, presuntamente, por supuesto; pero eso es harina de otro costal) y secundado por un rabino que lanzó vivas a Israel, esa nación lejana y cercana que en este momento protagoniza un genocidio. Pero estos son detalles menores,........
