Fracking genera daños a la economía, a la salud y al ambiente natural
Una vez más, el país ha incluido en los debates preelectorales discusiones en torno a la adopción o no de la fracturación hidráulica (fracking), para la extracción de combustibles fósiles. Fracking es una técnica no convencional diferente a la explotación tradicional; se inyectan -a alta presión- agua, productos químicos y arena para fracturar la roca y liberar petróleo y gas.
En columna de septiembre 17/2025 señalaba que la transición energética suscrita en acuerdos internacionales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero implica el cambio gradual de modelos basados en combustibles fósiles a aquellos que utilizan fuentes de energías alternativas como la solar, la eólica y otras. Este cambio paulatino permite utilizar por un tiempo los combustibles extraídos por técnicas tradicionales; pero no incluye cuestionados métodos no convencionales como el fracking. En columnas anteriores he citado acreditadas fuentes académicas e institucionales que advierten sobre los graves riesgos asociados al fracking. Por lo mismo ha sido prohibido en diferentes ciudades y países, algunos ya utilizan exitosamente energías alternativas. Algunos países apoyan el fracking, como EE.UU., luego del retorno del desequilibrado presidente Trump.
Vale la pena reiterar sobre los riesgos asociados al fracking confirmados por fuentes acreditadas e independientes de mezquinos intereses económicos. 1.Estas costosas técnicas consumen mucha agua y energía y generan grandes cantidades de aguas residuales que contaminan aguas superficiales y subterráneas. Se emiten gases de invernadero (metano) que agudizan la crisis climática y se generan ruidos. Así mismo, pueden provocar la pérdida de hábitats animales y vegetales, la degradación de suelos y otros (Escuela de Salud Pública de la Universidad de Yale). 2. Pueden liberar sustancias radioactivas atrapadas en rocas subterráneas y otras al aire que respiramos (Universidad de Harvard, 13/10/2020). 3. Estudios han relacionado el fracking con el aumento de sismos (Servicio Geológico de EE.UU.).
4. Estudios confirmaron efectos sobre poblaciones cercanas (Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental, EE.UU). “Niños que, al nacer, residían a menos de 2 kilómetros de pozos fracking tenían casi el doble de probabilidades de desarrollar leucemia”. 5. Otro estudio vinculó “los riesgos cardiovasculares con la explotación no convencional de gas”. Y aumentaron “las hospitalizaciones por infarto agudo de miocardio, entre hombres y mujeres mayores (Pensilvania)”. 6. Mujeres embarazadas que “vivían cerca de pozos activos de petróleo y gas tenían una mayor probabilidad de tener bebés con bajo peso al nacer”. 7. JAMA Internal Medicine en Pensilvania relacionó el fracking “con una mayor probabilidad de asma leve, moderada y grave”. 8. Es probable que “el verdadero costo del fracking —desde la limpieza del agua contaminada hasta la reparación de carreteras dañadas y otros aspectos— recaiga sobre el público afectado durante décadas, y no sobre la industria petrolera (Environment America Research).
