Después del exceso
En una época marcada por la ansiedad, la hiperconexión y el vacío existencial, un detalle inesperado de la Met Gala 2026 acabó expresando más que cualquier discurso filosófico. Mientras los reflectores perseguían trajes excéntricos y joyas millonarias, el rosario de Georgina Rodríguez suscitó una conversación distinta.
Entre el brillo efímero y la frivolidad, atuendos que buscan viralizarse y apariciones que parecen diseñadas para provocar, Georgina llegó a la gala con un vestido de Ludovic de Saint Sernin, inspirado en la Virgen de Fátima, y un rosario elaborado en oro blanco de 18 quilates, con perlas naturales y 64 diamantes; convirtiendo un símbolo religioso en el centro de una de las noches más relevantes de la moda........
