La vida trágica de Kurt Cobain
Este Búho, como saben mis lectores, es rockerazo. Por eso, cuando un querido amigo me invitó al concierto sinfónico que ofrecerá este sábado Ramiro Saavedra, quizá el mejor imitador de Kurt Cobain, el vocalista de Nirvana, no demoré en aceptar. El ganador de la primera temporada del programa ‘Yo soy’ supo alcanzar con soltura el registro del cantante americano y sorprendió al país no solo por su parecido en la voz, sino en lo físico.
Para mí, Cobain es uno de los pilares del rock mundial, aunque se fue joven, dejó temas imperecederos. ¿Cómo lo descubrí? Fue en Quilca, en el Centro de Lima, en donde la música se contrabandeaba en los recordados casetes. Allí, además de hallar verdaderas joyitas literarias, uno podía actualizarse con la movida musical que existía en el mundo.
Eran los noventa y fue en ese jirón oscuro, rodeado de bares y librerías, que escuché por primera vez a Nirvana, liderada por un jovencísimo Cobain. La voz del cantante salía del parlante de una radio como un grito desgarrador, que estremecía las entrañas. Era ‘Something in the way’, una canción que Kurt Cobain escribió sobre sus noches bajo el puente de la calle........
