menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

‘Weekendismo’: así es la tendencia que ha convertido los fines de semana en días agotadores

20 0
15.06.2026

El jueves por la tarde cambia algo en el ambiente. Los grupos de WhatsApp empiezan a llenarse de mensajes sobre escapadas, brunches, cenas o rutas improvisadas. El viernes ya no parece exactamente un día laboral, sino una transición emocional hacia otra vida más deseable. Y el domingo, casi siempre demasiado pronto, aparece esa mezcla extraña de ansiedad, cansancio y frustración difusa: el fin de semana tampoco ha sido suficiente.

Quizá llevamos años viviendo bajo una lógica contemporánea que apenas habíamos nombrado: el weekendismo. Aunque el término pueda sonar reciente, en realidad fue utilizado ya en 1963 por el antropólogo Theron Núñez para describir el turismo de fin de semana de las clases urbanas hacia pequeños pueblos y zonas rurales cercanas. Pero hoy el fenómeno parece haber adquirido una dimensión mucho más profunda.

El weekendismo contemporáneo ya no consiste únicamente en viajar durante el fin de semana. Consiste, sobre todo, en convertir el tiempo libre en un espacio de rendimiento emocional, social y simbólico. Dicho de otro modo, el fin de semana ha dejado de funcionar como pausa para convertirse en proyecto.

El descanso ahora también es una tarea

El sociólogo Hartmut Rosa lleva años explicando cómo la aceleración se ha convertido en una de las lógicas centrales de la vida contemporánea. Vivimos atrapados en una sensación permanente de falta de tiempo, intentando aprovechar cada minuto mientras sentimos, paradójicamente, que nunca llegamos a nada. Y esa aceleración ya no afecta solo al trabajo: también organiza el descanso.

En apenas 48 horas intentamos recuperar sueño, vida social, bienestar físico, cultura, ocio y autocuidado: hacer deporte, quedar con amigos, descubrir restaurantes, escaparse a otra ciudad, leer o, simplemente,........

© The Conversation