Volver a la naturaleza: qué sabemos sobre los efectos de la medicina verde
Las pantallas han colonizado nuestra rutina y, con ellas, el sedentarismo, el estrés y la desconexión del entorno natural. A pesar de los enormes avances en salud, las enfermedades crónicas siguen afectando a una proporción significativa de la población mundial. Aunque disponemos de un amplio arsenal de fármacos y tratamientos, en las consultas médicas la misma recomendación se repite: “Hay que empezar cambiando el estilo de vida”.
Pero ¿cómo es posible lograrlo cuando el propio entorno lo dificulta? Una de las respuestas es sencilla: volver al verde, a la tierra, a la naturaleza. No como sustituto de nada, sino como punto de partida para cuidar nuestro bienestar.
En este contexto cobra sentido profundizar en prácticas pertenecientes a la llamada “medicina verde”. Esta consiste en el uso de entornos naturales de forma prescriptiva y basada en evidencia científica para mejorar y mantener la salud. No se trata de una moda: el periodista y escritor Richard Louv acuñó el concepto de “trastorno por déficit de naturaleza” en 2005 para describir cómo la vida exclusivamente urbana se asocia a un aumento de patologías crónicas y a una menor capacidad de recuperación mental.
¿Por qué nos hace bien la naturaleza? La ciencia lleva........
