La Ucrania fascista contra la Ucrania antifascista y las tareas de la solidaridad internacionalista
Informe de la Coordinación de Núcleos Comunistas (CNC)1
El próximo día 5 de agosto 92 presos políticos antifascistas encarcelados en Ucrania realizarán una huelga de hambre para denunciar las brutales condiciones de reclusión y las torturas que sufren.
Si bien en la prensa alternativa se han publicado artículos sobre la naturaleza fascista del régimen ucraniano instaurado mediante un golpe de Estado en 2014 – el Euromaidán – que encumbró a organizaciones nazis a la dirección del Estado, sobre todo al control de las fuerzas represivas, se sabe mucho menos de la persecución desatada sobre quienes tienen el valor de oponérseles.
En 2015 fueron prohibidos los tres partidos comunistas existentes y otros 11 se ilegalizaron en 2022, acusados de ser “prorrusos”.
1. Datos generales sobre los presos políticos en Ucrania.
En la actualidad hay más de 50.000 presos políticos clásicos: personas encarceladas por sus ideas políticas, su postura antibelicista o sus actividades antifascistas.
Además, 150.000 personas están siendo procesadas por deserción, evasión del servicio militar obligatoria, negativa a participar en la guerra, etc.
El total de personas investigadas y procesadas penalmente asciende a más de 200.000.
Otras 300.000 personas han sido objeto de citaciones policiales y del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), intimidación, amenazas, las llamadas conversaciones preventivas, visitas de las fuerzas de seguridad a sus domicilios y presión de grupos nacionalistas armados.
Los presos políticos en Ucrania viven en condiciones particularmente duras, a menudo mucho peores que las de quienes son condenados por asesinato, violación y otros delitos graves.
El régimen de Zelensky no considera a los presos políticos como reclusos comunes, sino como una amenaza personal para su poder y su existencia basada en el saqueo. Son personas que se manifestaron en contra del actual régimen nazi, la corrupción, el robo y el saqueo, el enriquecimiento ilícito del gobierno, la guerra y la persecución por sus creencias.
Al igual que ocurrió en los campos de concentración nazis, en los que los criminales comunes gozaban de mucho mejor trato, los presos políticos ucranianos afirman soñar con ser trasladados a prisiones comunes donde se encuentran quienes son condenados por delitos graves, ya que las condiciones son considerablemente mejores.
El régimen de Zelenskyy ha creado campos de concentración específicos para albergar a los presos políticos. En concreto, se trata de la Colonia Penal n.º 122 en Pyatikhatki y la Colonia Penal n.º 86 en Vinnytsia.
En estas instituciones, los presos políticos son sistemáticamente privados de su dignidad humana y sus derechos fundamentales. Según los presos, los administradores y el personal penitenciario se refieren a ellos despectivamente como «gitanos», un término que identifica una sensación de total impotencia: no son nadie, no tienen derechos y se les puede hacer cualquier cosa.
Una vez más, esta actitud recuerda a las prácticas de la Alemania nazi, donde ciertos grupos de personas fueron deliberadamente declarados inferiores, deshumanizados y excluidos de facto del sistema legal.
Los presos políticos viven sin agua caliente ni calefacción. Se ven obligados a dormir en habitaciones que parecen pocilgas, ya que las instalaciones no están debidamente equipadas. Son obligados a trabajar 12 horas al día. Por un mes de este trabajo forzado, reciben aproximadamente 4 euros; todo esto consta en documentos oficiales.
Incluso la muerte de un preso político no tiene consecuencias legales reales para la administración penitenciaria. La deshumanización de los presos crea una atmósfera de total impunidad, en la que ni su salud ni sus vidas tienen valor.
2. Algunos hechos concretos ilustran la terrible situación de los presos políticos en Ucrania.
La Colonia Penitenciaria n.º 86 de Vinnytsia comenzó a transformarse en un centro de detención para presos políticos (un campo de concentración) en diciembre de 2025. Los primeros presos fueron trasladados allí en enero de 2026.
Ya en febrero de 2026, aproximadamente un mes después de su llegada, se produjo la primera víctima mortal: Andriy Gimgin. Según la información disponible, falleció tras permanecer recluido en condiciones intolerables.
La muerte de........
