Una niña, una serpiente y el derecho a cuidar la selva, por SÃlvia MarÃa da Silveira L.
Una niña, una serpiente y el derecho a cuidar la selva, por SÃlvia MarÃa da Silveira L.
En 2009, una niña indÃgena del pueblo yepamahsã, también conocido como tukano, sufrió una picadura de serpiente cerca de su comunidad, en la Tierra IndÃgena del Alto RÃo Negro, en el noroeste de la AmazonÃa brasileña. Su caso podrÃa haber quedado reducido a un expediente médico, pero terminó planteando una pregunta mucho más amplia: ¿qué significa garantizar el derecho a la salud cuando la vida, la enfermedad y la cura se entienden desde una cultura distinta a la occidental?
La niña, identificada como L.T.B., fue atendida en un contexto en el que la medicina tradicional indÃgena y la medicina occidental no siempre dialogan en condiciones de igualdad. Para el pueblo yepamahsã, la práctica de bahsese forma parte de un sistema propio de conocimientos sobre el cuerpo, la enfermedad, el territorio y la relación con otros seres.
Es un conceptor que alude a fórmulas verbales sagradas o cantos que los curanderos tradicionales utilizan para activar la sanación, proteger a las comunidades y purificar los alimentos. No se trata de un añadido folclórico ni de una creencia secundaria, sino de una forma de cuidado.
Es un conceptor que alude a fórmulas verbales sagradas o cantos que los curanderos tradicionales utilizan para activar la sanación, proteger a las comunidades y purificar los alimentos. No se trata de un añadido folclórico ni de una creencia secundaria, sino de una forma de cuidado.
El reclamo de fondo es que el Estado brasileño garantice el derecho a la salud sin prejuicios ni prácticas discriminatorias. Esto implica reconocer que los pueblos indÃgenas tienen sistemas propios de atención y modos de curar tradicionales que no pueden ser ignorados por las polÃticas públicas.
Cuando cuidar las personas también significa cuidar el territorio
En muchas comunidades amazónicas, cuidar a una persona no puede separarse del rÃo, del bosque, de los animales, de los ciclos ecológicos ni de las relaciones espirituales que organizan la vida colectiva. La salud no se reduce a la atención hospitalaria ni a la disponibilidad de medicamentos. También depende de que el territorio siga vivo y de que los saberes locales sean respetados.
Esa mirada suele quedar fuera de las polÃticas públicas y resume una tensión histórica en la región: la dificultad de los........
