Si entre libros vivimos, por Marcial Fonseca
Si entre libros vivimos, por Marcial Fonseca
Miró su biblioteca y entendió que morirÃa cuando terminara de leer su último libro. La plata, que venÃa de su trabajo, no solo era finita, es que prácticamente el dinero que nos toca viene ya con un destino previsto.
Pero, asà pensó él, tenÃa que haber una solución sencilla. Ante este dilema, claro, acudirÃa a los libros de la biblioteca pública; ahà habÃa la cantidad suficiente; esa fue su solución, lo hizo y le dio el resultado esperado; pero tuvo otra vez la sensación de angustia, de pesar. Eso significaba, para él, que no estaba abordando la solución correctamente.
Bueno, dijo para sÃ, si no es mediante préstamos, tendrá que ser substrayéndolos subrepticiamente. Esta idea no surgió por sà sola; recordaba que la habÃa leÃdo; sin embargo, cuando la leyó, el pasaje maldito tenÃa una llamada que el no vio, por lo que no fue........
