Quiero deporte gratis
Quiero deporte gratis
La ACB busca fórmulas para aumentar su audiencia / Daniel Gonzalez / EFE
El directo sigue siendo el producto sobre el que orbita el negocio audiovisual del deporte, pero el ciclo de la atención ya no se detiene cuando el árbitro pita el final del partido. Vivimos en la era del consumo snack, donde los highlights en redes sociales y la saturación de contenidos behind-the-scenes provocan un solapamiento constante entre competiciones. En este escenario, las grandes propiedades como la Champions League, LALIGA, la Fórmula 1 o la NBA ejercen una fuerza gravitatoria que monopoliza el tiempo del fan, dejando poco oxígeno para el resto.
Durante años, muchas competiciones históricas, pero con una masa social menor, como la Asobal o la LNFS cayeron en la tentación de la “jaula de oro”: aceptar rápido el dinero de la TV de pago a cambio de encerrar su producto tras un muro de transacciones. El peaje a largo plazo ha sido caro. Al perder la ventana del abierto, no solo han sacrificado su notoriedad mediática entre el público general, sino algo mucho más tangible: la capacidad de sus clubes para garantizar retornos reales a sus patrocinadores. Sin ojos que vean la publicidad en las camisetas o en los fondos de pista, es difícil que las marcas quieran invertir.
Tras una década de expansión de la........
