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Trump y Xi negocian; México queda en medio

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25.09.2026

Donald Trump recibe a Xi Jinping en Washington con alfombra roja, ceremonia de Estado y una agenda cargada de tensiones comerciales, tecnológicas y estratégicas.

Estados Unidos y China siguen siendo competidores duros, desconfiados y, en muchos terrenos, abiertamente adversarios, pero cuando sus intereses lo exigen se sientan a negociar. Y eso debería importar mucho a México, porque mientras Washington y Pekín discuten directamente cómo administrar su rivalidad, nuestro país se prepara para una revisión del T-MEC que ya no puede entenderse solamente como una conversación entre tres socios comerciales de América del Norte. La disputa entre Estados Unidos y China atraviesa prácticamente todos los temas relevantes: manufactura, automóviles, semiconductores, minerales críticos, inteligencia artificial, cadenas de suministro, inversión, comercio electrónico y seguridad económica. México está justo en medio.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha reconocido que Estados Unidos quiere reducir el déficit comercial que mantiene con nuestro país y que el gobierno mexicano estudia aumentar compras de productos estadounidenses mientras disminuye importaciones provenientes de otros países. La lógica resulta comprensible desde la negociación bilateral: Washington quiere vender más y comprar relativamente menos; México quiere preservar el acceso preferencial al mercado estadounidense y mantener el mayor grado posible de integración productiva. Pero detrás de esa discusión aparece China. No hace falta que alguien lo diga explícitamente para entenderlo. Cuando Estados Unidos habla de fortalecer América del Norte, de elevar contenidos regionales, de revisar reglas de origen y de reducir dependencias externas, una parte sustancial de la preocupación se refiere a la presencia china en las cadenas productivas.

Para México, el dilema es complejo. Nuestro país tiene una integración económica extraordinariamente profunda con Estados Unidos. Millones de empleos dependen directa o indirectamente de ella. Las cadenas automotrices, electrónicas, agroindustriales y manufactureras cruzan la frontera varias veces antes de que un producto llegue al consumidor final. México vende enormes cantidades de mercancías al mercado estadounidense y, al mismo tiempo, es uno de los mayores compradores de productos de Estados Unidos. Esa relación no tiene sustituto inmediato. China, sin embargo, ocupa también un........

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