Sheinbaum y Jacobo Grinberg; Madero, Trump y Los Simpson en la era de la desinformación
Hace unos días, durante la conferencia matutina, Claudia Sheinbaum habló sobre la búsqueda de Jacobo Grinberg, uno de los científicos más interesantes y polémicos por sus teorías sobre la existencia de un tejido que une todo, llamado lattice; la teoría sintérgica y la posibilidad de que exista un sentido humano para la comunicación sin expresiones, mediante la telepatía.
De inmediato surgieron teorías en redes sociales en las que aseguran que Claudia Sheinbaum pudo haber sido una de las niñas en edad preescolar que llegó a participar en los experimentos con los que Grinberg logró desarrollar su investigación. Algunos de esos experimentos consistieron en vendar los ojos de niñas y niños con coeficientes intelectuales sobresalientes y colocar frente a ellos objetos o cantidades que, sorpresivamente, podían ser identificados por ellos sin verlos. No era magia, era ciencia pura.
Grinberg fue famoso por su amistad con la chamana de Chihuahua, Pachita, y sus cirugías espirituales. Su camino le llevó hacia descubrimientos sobre la ciencia de aquello que no comprendemos frente a la espiritualidad, al punto de ser objeto de estudio de la CIA y haber desaparecido en condiciones misteriosas, posiblemente con la complicidad de quien fuera su pareja.
Otro presidente que tuvo algún tipo de relación con aquellos temas fue Francisco I. Madero, autor del Manual espírita, que firmaba como Bhîma, junto con otros escritos firmados como Arjuna, dos guerreros del Mahābhārata, la gran épica del hinduismo. Madero supuestamente gobernó con los consejos recibidos mediante sesiones con herramientas como la tabla ouija y tuvo influencia directa de los fundamentos del yoga hindú.
La historia oficial ha preferido presentar a Francisco I. Madero como un demócrata ingenuo, casi accidental, arrastrado por fuerzas que no comprendió del todo. Esa lectura, cómoda para el........
