No defendamos a Rubén Rocha como Felipe Calderón defendió a García Luna
Rubén Rocha Moya no logró, durante su periodo de gobierno, derrotar, y tal vez ni siquiera más o menos controlar al cártel de Sinaloa, una organización criminal excesivamente fuerte en esa entidad federativa —y quizá la más poderosa en todo México e incluso a nivel global— desde que Felipe Calderón entregó la estrategia de seguridad a un colaborador del grupo mafioso. Pero esta falta no convierte a Rocha Moya en un paradigma de inmoralidad al nivel de Genaro García Luna.
Rubén Rocha no es García Luna. Por lo tanto, no cometamos el error de defender al gobernador de Sinaloa con los mismos argumentos que utilizó Calderón para avalar la inocencia de su exsecretario de Seguridad.
Claro está, Calderón no fue el único en alegar que en el juicio de Nueva York faltaron pruebas duras. El esposo de Margarita Zavala insistió en que no existía nada de “lo que se llama en el derecho una verdad material y objetiva: un video, una grabación, una casa, depósitos de dinero”. Bajo esa misma lógica, y en un evidente nado sincronizado, se sumaron voces de la comentocracia identificada con el pasado calderonista como Ciro Gómez Leyva, Carlos Marín, Raymundo Riva Palacio y Jorge Fernández Menéndez, entre otros.
Ejemplos de aquella fallida defensa: “García Luna ha sido condenado sin una prueba, una sola prueba en contra”, (Gómez Leyva). “El juicio fue un........
