Robots en la casa
La idea de una entidad mecánica encargada de las labores domésticas ha habitado el imaginario colectivo durante casi un siglo. Desde la Robotina de Los Supersónicos hasta los hiperespecializados autómatas de limpieza en la nave Axiom de Wall-E, la cultura pop ha oscilado entre la utopía de la liberación del trabajo manual y la ansiedad por la pérdida de la supremacía humana.
Sin embargo, durante las últimas dos décadas, la realidad se mantuvo obstinadamente modesta: el mercado se llenó, sí, de aspiradoras autónomas que, si bien eficientes en su nicho, representaban una automatización bidimensional y limitada. La promesa de una presencia robótica capaz de recoger la ropa, preparar una comida o interactuar de forma fluida con el entorno humano seguía confinada a las pantallas de cine… hasta ahora.
Lo que vimos en la edición 2026 del CES en Las Vegas marca el fin de la era de los “aparatos” y el inicio real de la era de la inteligencia artificial (IA) física. Es difícil no ver el lanzamiento del LG CLOiD como la culminación de esta transición.
Aunque la tecnología de este robot, con su torso humanoide y brazos articulados de cinco dedos, sea la evolución incremental de los electrodomésticos conectados que ya conocemos (lavadoras que analizan el tipo de tela, aires acondicionados que se apagan si hace frío y televisores que reconocen la voz de cada miembro de la familia), la revolución que representa es darles un cuerpo a los asistentes inteligentes actuales, y ponerlos no a habitar el........
