Seguridad sin ideologías: el homicidio
El aumento de las tasas de homicidio constituye uno de los indicadores más sólidos del deterioro de la seguridad durante el último cuatrienio. El nuevo gobierno tiene la oportunidad de reevaluar y corregir la política pública frente al homicidio, la cual, al margen de la discusión política, debe ser corregida toda vez que las actuales estrategias demuestran agotamiento y obsolescencia frente a sus causales.
El homicidio es uno de los indicadores más aceptados, robustos y clásicos para medir la seguridad, toda vez que, a diferencia de otros delitos, este suele dejar una evidencia física concreta, cuantificable, difícil de ocultar, además de medir la peor y más irreversible afectación, la pérdida de la vida. Por lo cual, cualquier evaluación de seguridad debe iniciar por el homicidio y es el primer gran termómetro de la efectividad, éxito o fracaso de una política en el territorio.
Dicho lo anterior, lo primero que podemos observar es que el homicidio en........
