El problema no es que usen Rolex o Ferragamos
El término “izquierda caviar” se usa para señalar aquellos que defienden discursos anticapitalistas, igualitarios o revolucionarios mientras viven con altos niveles de consumo, estatus y lujo. Desde las universidades parisinas de los años sesenta y setenta, hasta ciertos círculos intelectuales latinoamericanos principalmente en las universidades élite, buena parte de la izquierda urbana acomodada y rica convirtió la indignación social en un símbolo de sofisticación moral. Por supuesto que no existe el menor problema en que esta “izquierda caviar” (que hoy con bastante fatuidad se autodenominan progre) use Rolex o calcen Ferragamos, ni que disfruten de las comodidades del capitalismo viviendo en urbanizaciones y barrios costosos y elegantes en las capitales o sus alrededores: prácticamente todo el mundo, si pudiera, lo haría. El capitalismo no exige austeridad franciscana para criticarlo.
Pero, ¿por qué la “izquierda caviar” y los progres provocan una irritación particular? Porque construyen toda su identidad alrededor de una presunta ‘superioridad ética’. Pocas cosas les........
