Aquí y ahora
Dos de los candidatos que persisten en la contienda -Cepeda y Fajardo- han designado personas de su propio entorno político; no buscan sumar sino consolidar. Otros dos -Paloma y Abelardo- optaron por la fórmula opuesta: Oviedo no milita en el Centro Democrático; Restrepo a muchos ha sorprendido al asumir un papel crucial en la campaña “de firmes por la patria”. ¿Quién acierta y quien no?
Un breve repaso histórico es pertinente. Las relaciones entre Bolívar y Santander fueron armónicas mientras juntos afrontaron la guerra de independencia, es decir, desde 1816, cuando tuvo lugar el conato de reconquista española, hasta la Batalla de Boyacá en agosto de 1819. Después de esta fecha surgieron conflictos insolubles. Santander, en calidad de vicepresidente, se quedó en Bogotá tratando de poner a funcionar una república. Bolivar, que tenía ambiciones mayores, decidió avanzar hacia el sur para expulsar a los españoles de toda Sudamérica. No llegó hasta la Patagonia, pero tuvo un éxito apoteósico: fundó cinco repúblicas. Este caso es tan extraordinario que no sirve como precedente para evaluar la figura vicepresidencial.
Miguel Antonio Caro fue vicepresidente de Rafael Núñez entre 1892 y 1894. La relación entre ambos fue armoniosa por razones poderosas: compartían, sin fisuras, un mismo proyecto político -la llamada “Regeneración”-; además, vivían en ciudades distintas y entonces remotas. Éste en Cartagena, aquel en Bogotá. (No les quedaba fácil pelear usando el telégrafo…)
Como la vicepresidencia, abolida en 1910, solo fue restablecida en........
