Golpe de Estado a la democracia
Estamos frente a un segundo golpe de Estado a la democracia en el corto transcurso del siglo XXI, pues ya en 2016 Santos ‘se pasó por la faja’ el resultado del Plebiscito que dijo ‘No’ al acuerdo con las FARC y por eso ahora nos encontramos en esta situación de corrupción, inseguridad y narcotráfico; para completar la escena, el jefe de Estado saliente manifiesta no reconocer la voluntad del pueblo colombiano que eligió como Presidente de la República al doctor Abelardo de la Espriella y publica en la red social que “El presidente de Colombia aceptado, de acuerdo con la decisión de los colombianos, es el filósofo Iván Cepeda”, pero se desconoce que está escondiendo con esta cortina de humo.
Ante este exabrupto del actual gobierno, producto de la fatídica ideología ‘progre’, nos situamos en el mundo macondiano de García Márquez, pues al mejor estilo de los perversos dictadores latinoamericanos, la izquierda ha destrozado al país y no quiere entregar el poder; la administración que le corresponderá dirigir al doctor De la Espriella estará tan contaminada por el odio, la corrupción y el resentimiento generados por el Petro-Santismo, que la frase atribuida al Mariscal Sucre y citada por Alfonso Munera en su reciente libro ‘El sueño europeo en América Latina’, se ajusta como anillo al dedo:........
