El ministro de Salud debería estar en la cárcel
Criminal. Esa es la descripción perfecta para el comportamiento del ministro de Salud. La escasez de medicamentos y el colapso del sistema han generado un daño irreparable a cientos de familias. Muchas de ellas incluso han perdido a sus seres queridos gracias a la desidia del Gobierno nacional.
La situación del personal médico es profundamente dolorosa. Las palabras del gerente del hospital de Itagüí, conmovido al punto del llanto, rogaban al Gobierno nacional para que la Nueva EPS pagara las cuentas atrasadas y con ello pagar los sueldos atrasados del personal médico y demás funcionarios, no solamente fueron desoídas por el ministro Jaramillo, sino que también fueron objeto de burla.
“Los ricos también lloran”, dijo a modo de parodia Jaramillo mostrando así su desprecio e indolencia por la situación del personal médico, así como de los pacientes a los que pretende ahora arrebatar su dignidad.
Ministro Jaramillo, ¿le........
