Víctor Corcoba Herrero: «De la supervivencia que nos vincula; a las oportunidades inclusivas»
El mundo de las tinieblas nos sobrecoge en cualquier esquina. No olvidemos que somos seres en camino, en búsqueda para ese reencuentro con uno mismo y con los demás, aprendiendo a sobrevivir en medio de un horizonte que no es fácil para nadie. Hoy más que nunca, tenemos que acariciar con la mirada, que activar el acompañamiento a tantos latidos abandonados o perdidos, para que se vuelvan a poner en pie y no queden encerrados para siempre en la condición de atormentados, por la deshumanización de sus semejantes. En efecto, los flujos migratorios siempre han sido un fenómeno que impresiona por sus grandes dimensiones, por los problemas e interrogantes que suscita, lo que nos exige, mayor consideración hacia la humanidad, empezando por desertar de voces que nos dividan.
Sin embargo, la oportunidad como la supervivencia deben estar ahí, siempre a nuestro lado; y, tras la desesperación por reconstruir un futuro esperanzador, la confianza entre análogos jamás debe perderse. Cuando estas ocasiones no existen, la presión económica puede hacer que la migración deje de ser una opción y se convierta en una necesidad. Mejorar e impulsar el emprendimiento y la creación de empleo decente, además de fortalecer los cauces de los sistemas alimentarios mundiales, sobre todo en los territorios rurales, es vital Por otra parte, la comunidad internacional, tiene que reforzar mucho más sus esfuerzos colectivos en mejorar el apoyo a las misiones o remesas, mediante el fomento a un diálogo entre instituciones, centrado en lo humano.
La vida humana no debe ser utilizada como una mercadería más, el objetivo es hacer familia, impulsando la capacidad del calor de hogar para hacer frente a situaciones difíciles o de crisis, poniendo en práctica el derecho y el deber de arrimar el hombro. Ciertamente, el futuro es de la energía joven, que debe afanarse por buscar herramientas, recursos y coyunturas, para forjar su propio camino; pero también los mayores hemos de oírlos. Estos son los que sustentan el porvenir con su........
