Carta abierta a León XIV
Se confirma la vergüenza: el Congreso aparta a Ndongo tres meses por hacer preguntas incómodas
Como español, cristiano católico, cuatro son las cosas que más me han emocionado del viaje de León XIV a España.
La primera, como no podía ser de otro modo, ha sido su visita al Valle de los Caídos, para rezar ante la cruz, máximo símbolo de la cristiandad, más alta del mundo, que algunos quieren dinamitar.
La segunda, ha sido su desplazamiento hasta la Cámara Santa, en la catedral de Oviedo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1998, para rezar ante las tumbas de los mártires San Eulogio de Córdoba, y Lucrecia, una joven musulmana convertida al cristianismo, que, junto a San Eulogio, forma parte de los llamados Mártires de Córdoba, un grupo de cincuenta cristianos ejecutados por el Emirato de Córdoba por profesar públicamente su fe católica.
La tercera ha sido su reconocimiento sobre el valor y tenacidad de nuestro pueblo, durante siglos, hasta conseguir recuperar la catolicidad de Hispania, tras expulsar a los que vinieron 800 años antes, sin papeles y cimitarra en mano.
La cuarta ha sido el anuncio de la abolición de las leyes que castigan con cárcel y fuertes multas, a todos aquellos ´sin papeles´ que intenten entrar ilegalmente en el Estado Vaticano, y que hasta la fecha son:
1) Penas de prisión: El ingreso sin autorización al territorio amurallado o el quebrantamiento de controles con violencia puede acarrear penas de 1 a 4 años de cárcel.
2) Sanciones económicas: Se aplican multas administrativas y penales que alcanzan hasta los 25,000 euros.
3) Expulsión y veto: Los infractores enfrentan la prohibición absoluta de reingreso al microestado por un periodo de hasta 15 años.
4) Regulación aérea: La normativa también penaliza el sobrevuelo no autorizado de drones en el espacio aéreo vaticano con penas de hasta 3 años de prisión.
Además de la abolición de dichas penas, ha anunciado la amnistía y liberación de todos los encarcelados en las mazmorras vaticanas, por dichas causas, cuyo número e identidad se desconoce, ya que esa información........
