'Salvador', una oportunidad perdida
En 1998 se estrenó American History X, una película que contaba la historia de un exlíder neonazi que trataba de alejar a su hermano pequeño de ese mundo con el que el joven empezaba a coquetear. El filme causó un gran impacto al retratar con crudeza el mundo neonazi de aquella época, su carácter sectario, criminal y violento. A pesar de que la película puso sobre la mesa el problema de estos grupos, el uso espectacular de la violencia y de la crueldad fue lo que quedó grabado en nuestra retina. Todos recordamos la famosa escena en la que el protagonista, encarnado por Edwar Norton, obliga a una persona negra a poner la boca contra un bordillo y le pisa la cabeza. La brutalidad y toda la performance que la envuelve, esto es, la estética, la camaradería, el fanatismo y la seguridad con la que se defiende, y el miedo que todo ello infunde, también tuvo un efecto contrario a la supuesta denuncia: sedujo a una parte de la juventud que prefería identificarse con estos temidos nazis.
Algo parecido sucedió pocos años después con Diario de un Skin (2005), basada en el libro homónimo que cuenta la infiltración real de un periodista en los ambientes neonazis del futbol en España. El libro tuvo mucha repercusión debido a las sucesivas noticias sobre violencia y crímenes de odio que protagonizaban. Diario de un skin retrató el negocio de los ultras neonazis del futbol, su relación con la delincuencia y con partidos y organizaciones de extrema derecha y las cacerías habituales contra aficionados de otros equipos y otros colectivos. Y lo más grave de toda la historia: que fue un policía quien advirtió a los neonazis de que tenían un topo. Antes de ser película, la historia fue un reportaje de televisión con cámara oculta con imágenes reales de la infiltración. Y como todo producto televisivo, el sensacionalismo, la hipérbole y en algunos casos la banalidad a la hora de tratar el asunto dejó una sensación agridulce entre las personas que llevaban tiempo investigando y denunciando a estos grupos.
Ambos productos, tanto American History X como Diario de un skin, denunciaban un problema real, pero seguramente sin quererlo, también sedujeron a algunos jóvenes. Mientras una parte de los espectadores se horrorizó con........
