La estética de Sánchez
Sánchez no es tanto un académico de la danza como un improvisador de oído: es idéntico a cualquier bailaor flamenco que practica sobre los posibles ritmos de los cajones antes que frente al corsé de una partitura; es el mejor ejemplo del político puro que Ortega y Gasset definió en sus textos como el capaz de flotar por la política sin muchos convencimientos ni un amarre claro al puerto de las ideologías, solo mecido por el runrún que atraviese la superficie del mar social en cada momento. El político puro de Ortega no es un hombre éticamente irreprochable, pero sí perfecto en el manejo de las estéticas: usará la que más le convenga, la más útil en cada momento para acallar su ansia occidental de supervivencia; se vestirá de derechista con los derechistas, de comunista con los comunistas, de socialdemócrata con los colegones de Europa; hará como Adolfo Suárez, paradigma de político puro........
