Los franceses no son negros
Los franceses no son negros. O los negros no son franceses. No estoy muy seguro de lo que quiso decir el ex presidente Mariano en una de sus aplaudidas crónicas futbolísticas, ésas que redacta con total seguridad él mismo, sin necesidad de IA, porque hasta la IA tiene sus límites. Hay autores que escriben con todo el diccionario, otros nos conformamos con medio, pero a Mariano le basta con el vocabulario de un ganador del Planeta y la sintaxis de unas instrucciones de montaje del Ikea. Porque la crítica anda despistada, como siempre, pero lo mismo Mariano está inventando un nuevo género literario. Es muy capaz de embutir los siete tomos de En busca del tiempo perdido en un tuit y aun le sobran caracteres: “No me acuerdo, no me consta”. Y luego va y se zampa una magdalena.
Con la magdalena de Proust, Mariano no tiene ni para empezar. Caso de que hubiese leído a Proust, que tampoco le hace ninguna falta. En su última crónica (por llamarla de algún modo), además de magdalenas, mete también churros, porras, galletas, bizcochos y picatostes: una arriesgada y fastuosa........
