Dailene Dovale, periodista: “Caminar y ser feliz”
Dailene tiene 30 años. Eso es lo que atestigua su partida de nacimiento. Su físico y su carácter son de una mujer muchísimo más joven. Es vivaz, risueña, dada a leer y compartir poemas y, a juzgar por sus múltiples ocupaciones, una trabajadora dedicada. Profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana desde 2019, periodista especializada en temas culturales y con enfoques de género/feminista, se va convirtiendo en un nombre de referencia entre nosotros en el ejercicio de ese que García Márquez catalogó como el mejor oficio del mundo: el periodismo.
Al inicio de su carrera colaboró con Somos Jóvenes, Alma Mater, Juventud Técnica y El Caimán Barbudo, todos medios cubanos. En esta última publicación ha desempeñado, además, responsabilidades como editora.
En 2020 fue distinguida con el Premio Nacional de Periodismo Cultural Rubén Martínez Villena por el texto “Sabiduría de bruja”. En 2023 se alzó con el Premio de Prensa Hipermedia del Concurso 26 de Julio por el perfil “La poesía siempre fue un negocio en bancarrota”, sobre el poeta Antonio Herrada. Y así, año tras año, su nombre aparece mencionado en concursos de diferentes géneros y medios periodísticos.
El intercambio que sostuvimos, a caballo entre un año y otro —los apagones, las fiestas, los finales de curso—, no fue fácil. Ella no cree merecer esta “atención” de mi parte. La convencí con el argumento de que “De otro costal” no se dedica exclusivamente a comunicar sobre artistas y personalidades consagradas en diversos campos, sino también a destacar los brotes de lo nuevo, a las generaciones pujantes que ya van dando un paso más allá de la retórica “promesa”.
Sin más, esto nos dijimos:
Naciste en Holguín en 1996. ¿Cuándo y en cuáles circunstancias te trasladas a La Habana?
La Habana siempre fue una ciudad que atraía, aunque no era yo la principal deslumbrada.
Llegué con mi mamá en 2016. En parte, motivada por el entusiasmo alrededor de la Facultad de Comunicación (FCom) y otra gran parte por los planes familiares. Llegué a amar a La Habana cuando empecé a caminarla, en 2020. Antes era más bien algunos fragmentos los que amaba; mucho después y muy lentamente se me hizo hogar.
Estudiaste Periodismo en la Universidad de La Habana, y te gradúas en 2019. ¿Cómo fueron esos años de aprendizaje? ¿Profesores memorables?
Tuve la dicha de estudiar en Holguín y en La Habana, por eso en mi mapa hay nombres imborrables como Petra, Ivón, Rafael, Carlos allá en Holguín, y tantísimos otros en La Habana. Empiezo por Rafael Grillo, con quien aprendí a amar todavía más la crónica, pero también Williams Tolentino, Dagmar, Masjuán, Fide…
¿Estuviste becada?
Estuve becada un año. La beca en F y 3.ª fue una experiencia memorable. Amanecía y desde la litera tenía la imagen azul del mar; una dicha inmensa sentirse tan cerca de la costa, con su calma salada y sus vientos. La beca fue también el desafío de subir 22 pisos de escaleras........
