Inundaciones: seguir informando cuando ya no son noticia
Las inundaciones han dejado de ocupar portadas. Las cámaras se han marchado, los micrófonos han cambiado de escenario y la conversación pública ha sido sustituida por nuevas urgencias. Ocurrirá lo mismo cuando lleguen las olas de calor o los incendios forestales: serán actualidad mientras ardan los montes o se disparen los termómetros, y después pasarán al olvido. El ciclo se repite con una precisión inquietante: impacto, saturación, desaparición.
Ante esta dinámica cabe preguntarse: ¿Qué persigue realmente la información? ¿Para qué informamos? ¿Cómo informamos? Y, sobre todo, ¿qué estamos consiguiendo?
Durante los días posteriores a una catástrofe, la cobertura mediática es intensa y emocional. Vemos calles anegadas, viviendas arrasadas, vecinos retirando barro, infraestructuras colapsadas. Se multiplican las declaraciones institucionales y las promesas de revisión de planes y mejoras en la........
