Y en eso llegó Zapatero y mandó parar
Existe una canción de Carlos Puebla que la mayoría de nosotros, al menos los de la izquierda, hemos cantado alguna vez, dedicada a Fidel Castro que recomiendo cantar de nuevo sustituyendo el Fidel por Zapatero. La recordaba viendo y escuchando el pasado miércoles todo lo sucedido en la presencia del expresidente, José Luis Rodríguez Zapatero, ante el juez Calama. Al final de la declaración ni medidas cautelares, ni retirada del pasaporte, ni tener que ir al juzgado cada 15 días, nada de nada, para desesperación del facherío patrio, que veía así desinflarse poco a poco el inmenso globo que pensaba reventar.
Zapatero abandonaba el juzgado con la sensación generalizada, al menos de las gentes sensatas que utilizan la cabeza que para algo más que llevar la gorra al revés, de que todo era una inmensa campaña de desprestigio. Zapatero es inocente de todo lo que se le acusan, de todo, desde posibles ilegalidades con la operación de rescate de Plus Ultra, hasta de contrabando de joyas, nada de nada. Resulta evidente que una parte de la operación les ha servido para desprestigiarle y manchar su nombre, pero hoy tengo la extraña sensación de que se están pasando de frenada y todas las operaciones les........
