"Dos cosas buenas y una regular", por José Manuel Etxaniz
Albricias. En el gimnasio o en el café. El lunes comprobé que el futuro laboral de quien fuera alcalde donostiarra se había convertido en una preocupación para muchos que le quieren bien o no tanto. Para unos, una descarada puerta giratoria. Un apaño. No en vano, es un empleo temporal, para otros. Efectivamente, a Lanbide me remito, es una edad muy difícil para buscar empleo. Incluso alguno recordaba el Libro de Job (Job 1:20-22): quien pone y quita cargos, ya le proveería uno nuevo, aunque ahora estén distanciados.
Accede a un cargo en la Fundación Sabino Arana debido al perfil internacional adquirido por su desempeño como alcalde donostiarra y su formación en derecho comunitario. Sus funciones consistirán en mapear las asociaciones y fundaciones ligadas a los partidos políticos a nivel internacional, centrándose en la Unión Europea, así como analizar posibles colaboraciones y acciones conjuntas. Ah, bueno, si es así, estupendo, porque somos tontitos.
Y omitían, quiero pensar que por falta de espacio, esos tópicos, puro sahumerio, que se añaden en estos casos, como que también valoraron su destacada capacidad de dirección y coordinación de equipos altamente especializados para aprovechar las sinergias, maximizar el valor añadido y optimizar recursos, con el fin de impulsar la innovación y la transferencia de conocimiento para aunar lo mejor de ambos mundos, presencial y online y lograr un aprendizaje más eficiente tendente a convertir las competencias........
