Yuri puede estar tranquilo
Yuri es guerrillero. Lo demuestra cada vez que salta a un terreno de juego y lo demostró ayer delante del micrófono en la sala de prensa de Lezama. Sabiendo que la situación es peliaguda y que la realidad dice que el primer objetivo es la salvación, pero sin renunciar a mirar más arriba en la clasificación. No se rinde todavía, se lo impide su espíritu irreductible.
Habla claro, con menos filtros que el común de los futbolistas, y el oyente lo agradece, sobre todo en estos momentos de crisis. Igual que agradece la autocrítica. Reconoció sin tapujos que cometió errores que costaron puntos ante Sevilla y Mallorca, que el juego del equipo no está siendo nada bueno y que la grada está más que autorizada para protestar. “En otros equipos nos habrían pitado muchísimo antes”. Más claro, agua.
Lo dice desde la atalaya de ser seguramente el futbolista más destacado y constante durante la presente temporada en el Athletic. La voz más indicada para lanzar el mensaje en este momento desde la caseta. Un acierto.
El lateral señaló que casi nunca sale contento de los partidos porque se exige mucho, que haber recalado en el club rojiblanco como un fichaje todavía le genera una cuota mayor de responsabilidad e incluso de estrés que no lleva bien. Puede estar tranquilo con el rendimiento que ha ofrecido a lo largo de sus ocho años en Bilbao. De hecho, no hay mejor manera de medir su impacto actual en el Athletic que comprobar el temor del personal a que llegue el 30 de junio y el de Zarautz no haya renovado.
