Bonjour Tristesse
¿Se puede realmente morir de tristeza? Yo creo que sí. Lo contó Françoise Sagan en su primera y celebrada novela Bonjour Tristesse.
Leí con interés y con el aprovechamiento habitual —no esperaba menos— el artículo publicado aquí mismo por Santiago Navajas sobre la recientemente fallecida Marjane Satrapi. La autora de la novela gráfica Persépolis. La iraní de la diáspora por excelencia. Falleció hace pocos días. De tristeza, según su familia. Una larga tristeza, quizás congénita, desbocada por la muerte de su marido. "Y también un poco por darse cuenta de que tantos jóvenes compatriotas suyos están muriendo en Irán para nada", añade con un punto de mala hostia mi amiga Asunta, española que vive en Irán y que cree que Donald Trump ya tarda en acabar lo que empezó en Ayatollahlandia.
Yo a Asunta siempre le recomiendo paciencia, que las cosas de palacio van despacio y las de la libertad más. La gente tiende a olvidarse de que entre........
