Sheinbaum, las desapariciones y la miopía burocrática
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Es común que las fiscalías estatales pongan filtros burocráticos antes de investigar una desaparición en México. Lo hacen, además, de la peor manera: desestimando la información que traen los familiares. Es común que respondan: “No señora, no señor, no hay pruebas, eso no es desaparición, no nos toca”.
Así una y otra vez, a pesar de que la norma cambió y deben actuar de inmediato. Siguen poniendo muros. Lo hacen cuando se reporta un familiar perdido pero también cuando se tienen pistas y también cuando se encuentran restos. Esa respuesta burocrática y criminal (u omisa y cómplice) puede leerse en cientos de reportajes y trabajos académicos que dan seguimiento a esta crisis en curso. Es tal la cantidad de obstáculos que encuentran los familiares que muchos de ellos optan por buscar respuestas entre los criminales. El Estado, en el mejor de los casos, responde con menos de 70 forenses para identificar a los 15 mil 890 cadáveres que esperan nombre en las fiscalías del país. Es........
