menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El espejismo económico del gobierno de México

8 0
07.08.2026

Nombre de usuario o dirección de correo

En respuesta a las evaluaciones negativas de Moody’s y S&P sobre las perspectivas económicas y fiscales de México, la presidenta Claudia Sheinbaum ofreció recientemente 12 indicadores económicos para mostrar que “la economía mexicana está muy bien”. Pero, aunque cada indicador es técnicamente correcto, dicha lista no cuenta la historia completa ni muestra fragilidades ocultas.

El primer argumento es que México se ubica entre los diez principales destinos de inversión extranjera directa. Sin embargo, la composición de la IED importa más que el lugar que ocupa en el ranking. En el caso de México, las utilidades reinvertidas representaron 68% de la IED de 2025, mientras que la nueva inversión representó apenas 18%. Esa cifra es superior al 8.6% de 2024, pero sigue muy por debajo del 44-48% observado en 2021-22. Además, el ranking de la OCDE que utilizan para muchas de las cifras resulta engañoso. Como la gran mayoría de los miembros de la OCDE son economías avanzadas, estos indicadores terminan comparando a México sobre todo con países como Alemania o Japón. Si el punto de referencia fueran economías emergentes de tamaño comparable como Brasil, India o Vietnam, el panorama sería menos favorable.

En segundo lugar, se señala que México ocupa el primer lugar entre los países de la OCDE en incrementos del salario real (ajustado por inflación) desde 2018. Se trata de un logro genuino (el salario mínimo ha aumentado 148% de forma acumulada). Pero la productividad no ha seguido el mismo ritmo. Según el INEGI, el índice de productividad laboral cayó 0.5% anual en el primer trimestre de 2026, con una caída de 1.2% en las actividades industriales. El hecho de que los salarios crezcan con rapidez mientras la productividad se mantiene estancada significa que se están comprimiendo los márgenes de los empleadores, no que la........

© Letras Libres