El año en que lo aberrante se volvió normal
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En esta semana se cumplió un año desde que Donald Trump asumió nuevamente la presidencia de Estados Unidos. Su retorno al poder ha generado alarma y profunda preocupación entre defensores de la democracia, tanto dentro como fuera de E.U., por las amenazas que representa para las instituciones democráticas y el orden internacional. Lo que parecía un aberración la primera vez, se ha normalizado. Lo que parecía impensable tras los acontecimientos del 6 de enero de 2021 se materializó: el regreso de un líder cuestionado por su relación con la verdad, las instituciones y los principios fundamentales de la convivencia democrática.
Durante este primer año, hemos presenciado un preocupante asalto a y deterioro de las normas democráticas que tardaron siglos en consolidarse. Trump ha producido un patrón de ataques sistemáticos contra instituciones fundamentales que van más allá de las diferencias políticas normales en una democracia saludable.
Las descalificaciones constantes a la prensa independiente no son meras críticas a los medios de comunicación, sino intentos deliberados de deslegitimar a quienes ejercen el periodismo de investigación. Calificar a periodistas como “enemigos del pueblo” y etiquetar como “fake news” toda información desfavorable representa un ataque directo al cuarto poder, esencial para el funcionamiento democrático.
Los intentos de capturar y politizar el sistema judicial han sido igualmente alarmantes. La presión sobre fiscales y jueces, las amenazas contra quienes no se alinean con la agenda presidencial, y el esfuerzo por convertir la justicia en un instrumento de venganza política erosionan la independencia judicial, que es columna vertebral del Estado de derecho.
La erosión de los controles y contrapesos constitucionales y del federalismo ha sido sistemática. El desprecio por la separación de poderes, las órdenes ejecutivas que sobrepasan los límites constitucionales y la invasión de competencias estatales mediante amenazas y coerción federal han debilitado el delicado equilibrio que los padres fundadores diseñaron precisamente para prevenir la concentración autoritaria del........
