Definitivamente, marzo es un mes muy musical
Por Luis Carlucho Martín
Afirmar que marzo es el mes musical venezolano puede lucir osado, pero hay una serie de sucesos que avalan la premisa. Así como se dice que Lara es el estado musical de Venezuela, es una verdad que marzo es génesis de celebraciones y conmemoraciones en torno a la música que nos representa, que nos ha dado a conocer, que nos identifica y que realza nuestras costumbres y folklore.
Y Caracas está en el centro de la atención, porque en ella nacieron y murieron grandes de la música, no solo clásica y formal sino tradicional, además de que la capital sirvió como escenario para estrenos de piezas y obras musicales que trascendieron en la historia nacional.
Además, fue en marzo cuando se oficializó al joropo como patrimonio cultural… Hagamos un recorrido histórico para confirmar lo expuesto.
Intentos de formalidades
Historiógrafos dedicados al estudio de la música ubican su origen formal en Venezuela hacia la segunda mitad del siglo XVII, con los primeros métodos de enseñanza rítmica desde las aulas del Seminario Santa Rosa de Lima, fundado en octubre de 1673 por el obispo fray Antonio González de Acuña. Eso es lo formal, monopolizado por el poder eclesiástico como todo en la época; a pesar de que ya había una serie de manifestaciones y tradiciones añejas que llevaban la música como elemento vinculante para transitar la historia.
Es 1920 se pretende una reconsideración histórica con respecto al proceso musical en el país, denominado nacionalismo musical venezolano, basado en el realce de la identidad nacional, con el que se valora el esfuerzo de tres grandes músicos de esos días: los caraqueños Juan Bautista Plaza (19 de junio de 1898) y José Antonio Calcaño (precisamente de marzo 23 de 1900), además del guatireño don Vicente Emilio Sojo (8 diciembre de........
