menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Por consultas sin reposición y por campañas electorales sin publicidad

19 0
07.02.2026

Las reglas de financiamiento de las consultas y campañas electorales en Colombia tienen una serie de efectos perversos que hay que corregir. Quiero someter a discusión dos reformas sencillas para las consultas y para las campañas, que considero contribuyen a corregir ciertas distorsiones: que el Estado no financie la reposición de votos de las consultas y que se prohíba la publicidad electoral. 

Considero que los temas referidos a la mecánica electoral (topes a las campañas, vigilancia de recursos y reformas como las que desarrolla esta columna), deberían estar en el centro de las discusiones ciudadanas, pues no serán los políticos profesionales, que son sus usufructuarios, quienes busquen cambiar el estado actual de las cosas.

Las consultas (elecciones primarias para elegir a sus candidatos) han sido la noticia que ha acaparado la atención de los políticos -y de muchos periodistas- en Colombia. ¿La razón? Un candidato ha sido excluido de la posibilidad de participar en una de ellas, mientras que otro ha sido incluido. 

Toda la clase política se ha agitado para hacer sus nuevas cábalas, a la vez que ha rechazado -o celebrado, según sus apuestas individuales- las decisiones del organismo que interpreta las reglas existentes y en últimas, decide quién va y quién no a las consultas.

Sé que la mayoría de los columnistas y orientadores de opinión estarán hablando a favor o en contra de Consejo Nacional Electoral, CNE, la instancia que justamente decide. No me sumaré a las diatribas o apologías. Quiero, más bien, hablar algunas de las reglas de juego que inciden en el problema. 

En Colombia, las consultas (primarias) son organizadas y financiadas por el Estado. Hasta la fecha, han sido consultas abiertas: todos los colombianos pueden votar, no sólo los afiliados al partido. Para la consulta que se hizo recientemente (la del Pacto Histórico, en octubre de 2025) hubo 19 820 mesas distribuidas en 13 392 puestos de votación. La organización de esta votación por parte de la Registraduría tuvo un costo de alrededor de 200 000 millones de pesos. (A estos gastos se suman los que invirtieron los candidatos en la campaña: más de 2 300 millones de pesos). 

Las reglas relativas a las consultas........

© La Silla Vacía