Una contienda emocional
Lo que va de 2026 ha sido un revolcón de hechos e información que sacudió el país y a la región. La primera respuesta es casi siempre emocional y, aunque con el tiempo las ideas se decantan, el país suele construir sus respuestas políticas sobre la base de lo que siente. Como era de esperarse, esas emociones encontraron rápidamente un camino y se trasladaron al campo electoral de nuestro país.
Mucho se sataniza lo “pasional” frente a lo “racional”, como si se pudieran separar la una de la otra. Sin embargo, sabemos que están profundamente entrelazadas. Las emociones no anulan el pensamiento: lo orientan. Nos indican cómo leemos la realidad, a través de los efectos que producen las emociones en el cuerpo, sugieren cursos de acción. Una vez que esa primera descarga emocional se disipa, procesamos esa información y ahí es cuando entran en juego la experiencia, los hábitos y el repertorio de ideas que terminan moldeando nuestras decisiones.
El miedo es una de las emociones más primitivas del ser humano. Surgió como mecanismo de supervivencia y nos ha acompañado desde entonces: alerta, protege, permite reaccionar ante el peligro. Pero cuando el miedo se convierte en paisaje, deja de cuidar y empieza a paralizar. George Lakoff explica que “cuando las personas sienten miedo,........
