Despidiendo la Era Boric, por José Ragas
Entregar un país en una mejor situación a la que lo recibió debería ser un principio básico y un piso mínimo para cualquier mandatario. Es precisamente lo que ha hecho la presidencia de Gabriel Boric luego de un periodo de cuatro años. Cuando obtuvo la victoria en segunda vuelta en 2021, el país estaba recuperándose de un doble cataclismo. De un lado, la mayor protesta en la historia de Chile con el Estallido Social, que cuestionó el modelo económico neoliberal y que consiguió lo imposible: un plebiscito para cambiar la Constitución de Pinochet de 1980. De otro, el fin de la pandemia y una necesaria recuperación económica ya que la cuarentena había afectado la economía de las familias.
El nuevo gobierno, de tendencia socialista, tuvo como principal objetivo sanear la economía y mejorar las condiciones de vida de la población. No fue un periodo sencillo, desde un primer momento, el sector que perdió la elección se convirtió en una oposición sin voluntad de diálogo y dispuesto a sabotear al gobierno de turno. Buscaron cuestionar al grupo cercano del entorno presidencial y establecer cuestionamientos sin fundamento al resto del equipo como al mismo presidente.
Boric, en estos cuatro años, tuvo que lidiar con la radicalización de la derecha y la pérdida de aliados regionales, centrándose en Brasil y México para impulsar políticas comunes. Le tocó........
